martes, 16 de febrero de 2010

Por fin, Goya para Marta Etura.











Esta vez sí. Esta vez se lo llevo a casa. Se lo llevo como actriz de reparto por su papel de Elena en Celda 211. Breves, pero decisivas y fundamentales eran sus apariciones en esta gran película. Y en cada una de ellas, energía y pasión por doquier merecedoras del Goya.

Pero ésta no era su primera ni su segunda nominación. Cuatro veces ha tenido que pasar el trago de verse en la pantalla del Palacio de Congresos madrileño. Pero esta vez sí, esta vez, su nombre se escondía dentro del sobre.




Su andadura goyesca comenzó hace ocho años con su papel en La vida de nadie. A partir de ahí, numerosas nominaciones y premios han acompañado a esta joven donostiarra que promete darnos grandes momentos en la gran pantalla. Suerte Marta.

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